Seleccionar página

Un edificio sostenible es aquella construcción que utiliza materiales naturales, que reduce y optimiza el consumo tanto del agua como de la energía al máximo y que no genera gastos innecesarios. Es un tipo de arquitectura que esta integrada en el propio entorno, que aprovecha los recursos de su alrededor, causando el menor impacto posible en el medio ambiente y en sus habitantes.

Dentro del concepto de sostenibilidad, en la construcción es muy importante la implicación que tienen los habitantes en ella, pudiendo requerir, en mucho de los casos, un cambio de hábitos.

Y es que las palabras sostenibilidad, edificios sostenibles, casas sostenibles o eficiencia energética se están escuchando cada vez más y más en el sector inmobiliario.

Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, (IDEA), los edificios son los responsables del 20% del consumo total de la energía. Y según la Unión Europea, el 40% del consumo de energía proviene de los propios edificios.

¿Qué características debe cumplir un edificio para ser sostenible?

  • Un edificio sostenible es energéticamente eficiente, es decir, optimiza y reutiliza toda la energía que utiliza.
  • Un edificio sostenible, utiliza energías renovables que son respetuosas con el medio ambiente y que no contaminan. De esta manera, produce menos emisiones de CO2 a la atmósfera. 
  • Un edificio sostenible tiene en cuenta el ecosistema, es decir, el entorno que le rodea, interfiriendo en él siempre de manera positiva.
  • Un edificio sostenible utiliza materiales reciclables dándoles un segundo uso, de esta manera respeta el medio ambiente y fomenta el ahorro energético.

Consejos para que un edificio sea más sostenible

  • Utilizar luz natural en todas las estancias posibles del hogar. Hay zonas de la vivienda que sí o sí requieren luz natural como el comedor o la cocina. Si utilizásemos esa regla en todas las estancias del hogar, reduciríamos considerablemente la energía eléctrica y mejoraríamos el confort de los habitantes   
  • Aprovechar la ventilación natural mejorara la calidad del aire del hogar. En verano refrigeraríamos la vivienda de manera natural abriendo las ventanas, esto supondría un ahorro de energía.
  • Destinar un espacio del hogar al reciclaje de residuos domésticos: materia orgánica, papel y cartón, vidrio y envases ligeros.
  • Actualmente se está fomentando el uso de bicicletas en las ciudades. Una idea sería destinar un espacio de las zonas comunes del edificio a guardar las bicicletas. De esta manera, incentivaríamos a las personas a desplazarse en bicicleta por la ciudad. Otra opción, disponer de unas tomas para recargar los vehículos eléctricos. No olvides que el mejor transporte es el que no genera residuos.
  • Instalar una red de saneamiento donde se recoja el agua. El agua de la lluvia, aguas pluviales, y el agua del fregadero, ducha… que son las aguas grises. Ninguna de las agua han tenido contacto con el inodoro, además pasan por un proceso de depuración
  • Otro uso que se le podría dar al agua que recogemos, podría ser para hacer un riego para las zonas ajardinadas del edificio. Esto supone un ahorro muy importante, y por supuesto, plantando siempre plantas que necesiten poca agua.

Esto son solo algunos de los consejos que os damos para hacer un edificio un poco más sostenible.

¿Aún no conoces la filosofía Designable?

En otro post te contamos la diferencia entre la vivienda de promoción tradicional y autopromoción

¿Aún no conoces nuestro facebook Designable?