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Hoy se celebra el Día Internacional del Aire Limpio, día que fue decretado por la Asamblea General de las Naciones Unidas reunidas el 19 de diciembre de 2019.

La contaminación atmosférica es, actualmente, el mayor riesgo ambiental, tanto para la salud humana, como de animales y plantas; y una de las principales causas evitables de enfermedades y muertes en el mundo.

La Asamblea General de la ONU, como resolución destaca la importancia y la necesidad urgente de aumentar la concienciación pública sobre este problema, promoviendo a su vez acciones que mejoren la calidad del aire y sobre todo que frenen aquellas que lo contaminan.

Asimismo, esta resolución destaca la celebración de este Día Internacional del Aire Limpio, siendo partícipes todos los Estados Miembros de la ONU, las organizaciones, los organismos internacionales y regionales, y la sociedad civil.

Cabe destacar además el actual contexto de crisis sanitaria debido a la pandemia de COVID-19, hace que este Día Internacional del Aire Limpio cobre un papel aún más importante al destacar la urgencia de frenar la contaminación del aire, beneficiando la salud de todos y enfatizando la necesidad de alcanzar una sostenibilidad a nivel individual, nacional y global.

¿Cuáles son las principales causas de la contaminación atmosférica?

Uno de los principales problemas al que se presente el ser humano es la supervivencia de la especie, debido a la contaminación la Tierra está siendo poco a poco devastada.

La contaminación atmosférica es causada por la presencia en la atmósfera de sustancias que suponen un peligro para el medio ambiente y para los seres vivos.

Esta acumulación de gases en la atmósfera ha provocado la aparición de fisuras o grietas en la capa de ozono, lo que ha generado otros destacables fenómenos negativos, principalmente el cambio climático y el calentamiento global.

En cuanto a las causas de estos gases o sustancias, encontramos, entre otros:

Pesticidas

Pesticidas, insecticidas, fertilizantes y otros productos químicos se emplean para el cultivo de alimentos, lo que causa grandes perjuicios en los suelos en los que se cultiva y provoca la acumulación de este tipo de gases en el aire. Por ello, actualmente existen alternativas como los cultivos ecológicos, que no emplean estos pesticidas y están libres de cualquier químico, además de ser más sanos para las personas.

Industrialización

El incesable aumento de fábricas y el consumo masivo de son otra de las causas de la contaminación atmosférica, debido al incremento de la demanda de artículos, se fabrican en masa, y esto provoca mayor cantidad de gases nocivos y efectos negativos para el planeta.

Extracciones mineras

Debido a que gran parte de los minerales que empleamos se obtienen gracias a productos químicos y al uso de maquinaría pesada, se contamina con ello el aire de polvo y gases; y esta extracción genera, en gran medida, daños irreparables en los entornos en los que trabaja.

Deforestación

Para poder sembrar especies vegetales se talan y reducen gran cantidad de zonas de bosque, y con esto se dificulta que los aires nocivos que circulan y contaminan se puedan neutralizar y se limpie este aire gracias a los árboles.

Quema de combustibles

Debido a que los medios de transporte que empleamos queman una gran cantidad de combustible y este se convierte en gas, este gas es respirado por personas, animales y plantas, perjudicando gravemente su salud.

¿Cómo podemos ayudar a frenarla?

Como ya sabemos las soluciones para poder acabar con la contaminación atmosférica deben venir de instituciones globales y gobiernos, pero, a su vez, los ciudadanos podemos apoyar a esta causa con diversas acciones, como estas:

Reutilización y prolongación de la de vida útil de los objetos

Con esta medida se consigue consumir menos y por ello, disminuir considerablemente la producción, tan contaminante para el medio ambiente. Esta acción invita a usar la creatividad, buscándole una segunda vida a aquellos objetos que ya no usamos.

Reciclaje de materiales y residuos

De este modo se evita también la demanda de artículos y la producción de nuevas unidades, frenando en gran medida el impacto medioambiental.

Medios de transporte alternativos

Como la bicicleta o el patinete en sustitución a los vehículos de motor, y que no contaminan el medio ambiente.

Consumo responsable

Gracias a adoptar hábitos de consumo responsable como comprar productos de comercio justo o ahorrando en el consumo de energía, es posible asegurarse de que nuestro consumo tenga el menos impacto sobre el planeta y sobre los seres vivos.

Menús con platos vegetarianos

A pesar de no ser vegetarianos, es posible, de vez en cuando, comer alimentos que solo provengan de la tierra. Debido a que la ganadería está muy relacionada con la emisión de gases de efecto invernadero, el 14% de los gases de este tipo se deben a esta actividad. Es de gran utilidad, por ello, probar recetas vegetarianas de manera que contribuyamos a reducir estos datos.

Fijándonos en los alimentos frescos que consumimos y qué tipo de cultivo han tenido

La agricultura ecológica evita el uso de sustancias químicas, protege los suelos y respeta los ciclos naturales de crecimiento, así cuida al planeta y a nuestra salud.

Sembrar un huerto urbano

En él podemos cultivar nuestros propios alimentos de manera más natural y sin alterar los ciclos naturales de crecimiento. De este modo podemos tener los alimentos que queramos al alcance de nuestra mano y libres de pesticidas.

Prestando atención a las etiquetas de la ropa que compramos

Existen opciones de prendas sostenibles que emplean fibras naturales de origen orgánico o materiales reciclados.

Gracias a pequeñas acciones como estas puedes contribuir a reducir la contaminación atmosférica y a limpiar el aire del planeta, ¿te unes? ¿quieres conocer otros consejos para llevar un estilo de vida más sostenible?