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Como ya hemos hablado en posts anteriores, esta crisis sanitaria va a suponer grandes cambios en nuestro estilo de vida tras el confinamiento y nuestras preferencias.

Pero, otro factor importante que está resurgiendo debido a este estado de confinamiento a nivel mundial y que está siendo otra de las grandes preocupaciones de las personas en estos días es la sostenibilidad.

En estos 47 días de confinamiento nos hemos vuelto más profundos, han cambiado nuestros valores hacia cosas más importantes, menos superficiales y banales; y esta nueva forma de pensar también se ha trasladado a aquello que compramos.


¿Cómo consumiremos tras el Coronavirus?

Por ello, ahora prestamos especial atención a lo que consumimos y a quién se lo compramos, es decir, nos preocupa ver de donde viene y los valores y principios que tiene la empresa que nos lo vende.

Esto ha provocado un punto de inflexión en la relación que se establece entre las marcas y las personas, ya que, entre otras cosas, los usuarios desde sus casas están viendo como se comportan las marcas frente a la situación de crisis que estamos viviendo, viendo que aportan y en qué ayudan, e identificando a aquellas que se han ido quedando atrás en estas semanas.

Asimismo, según el artículo de El Economista sobre el consumo tras el coronavirus, se espera que los consumidores realicen compras siendo cada vez más conscientes de la duración y la capacidad de aprovechamiento del producto; destacando también el hecho de que la empresa tenga una política y planteamientos sostenibles y concienciados con el medio ambiente. En conclusión, se realizarán inversiones que ‘aporten valor a la sociedad y que sean fundamentalmente sostenibles en el tiempo’.


Cambio en nuestro estilo de vida

Otro factor interesante que destacar y que ya hemos tratado anteriormente es el redescubrimiento del hogar, lo cual ha supuesto una importancia mayor a factores como la familia y el lugar donde convivimos con ella. Este hecho otorga gran relevancia a como elegimos donde vivir y las prioridades que tenemos dentro de nuestra casa, es decir, que cosas dentro de nuestro hogar nos hacen el día a día más fácil y llevadero.

En cuanto a factores como la tecnología, este adquiere gran relevancia, pues en estos días ha sido el medio principal en todos los hogares, para trabajar, comunicarnos con nuestros seres queridos, realizar compras online e incluso como medio de entretenimiento. Pero, de cara al futuro, este factor supondrá, además, la transformación de las organizaciones, pues otorga la posibilidad de incluir más al cliente en el proceso, es decir, la creación de una forma de comunicación y misión más colaborativas.

Por ello, podremos ver que el impulso tecnológico tras esta crisis será más rápido y que deberemos tener en cuenta que, según el artículo de El Economista: “la mejor tecnología no es la más sofisticada, sino aquella que simplifica y mejora la vida de las personas”.

Con todo esto podemos ver que, tras esta crisis mundial, los cambios en nuestros comportamientos y valores serán sustanciales, y que, estos cambios supondrán, por parte de todos, una especial atención al uso de la tecnología, tanto para relacionarnos con nuestros seres queridos como con las marcas que consumimos; una gran relevancia de la responsabilidad social de esas marcas y su respuesta ante la situación, durante la crisis y sobre todo tras ella; y, finalmente una enorme consideración sobre nuestros hogares, nuestras prioridades dentro de él y también el tiempo que invertimos con nuestros seres queridos.

Y tú, ¿qué nuevos valores, comportamientos y necesidades has descubierto en esta crisis? ¿Y dentro de casa con tus familiares? ¿Es tu casa realmente TU CASA?