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Hasta hace poco el sitio perfecto para vivir y formar una familia era a las afueras de la ciudad. Pensabas en disfrutar de un chalet con jardín, que ibas a olvidarte de los ruidos de los coches, del tráfico, de la contaminación de la ciudad y de las aglomeraciones de gente, entre muchos otras cosas. Todo lo contrario a vivir en el centro de la ciudad.

Pues bien, una investigación desveló que las urbanizaciones de las afueras de la ciudad no son las que mayor bienestar proporcionan a sus vecinos, sino al contrario de lo que se piensa, las zonas de mayor densidad como los centros de las ciudades son las que proporcionan a las personas mayor bienestar. Hoy os hablamos de cómo es vivir en el centro de la ciudad.

Hace unos años, las parejas jóvenes que decidían vivir en el centro de la ciudad y tener hijos, y podían permitirse comprar una casa en las afueras de la ciudad, abandonaban el ruidoso y contaminado centro y se concentraban en estas nuevas zonas residenciales.

Actualmente gracias a la revitalización y renovación de los barrios céntricos el proceso es el contrarío. Ahora vivir en el centro de la ciudad se ha convertido en la mejor opción para las familias. Las familias que hace unos años se mudaban a las afueras, vuelven al centro de la ciudad, porque ahora sí consideran que encuentran todas esas ventajas que en su día no encontraban.

Una investigación realizada por la Universidad de Oxford y de Hong Kong (UHK) en la que analizan 22 ciudades británicas recoge que, vivir en el centro de la ciudad hace más feliz a las personas, tienen una salud más fuerte y mantienen mejores relaciones sociales que las personas que viven en las urbanizaciones de las afueras de la ciudad. Además, las personas que viven en el centro de la ciudad sufren menos obesidad ya que practican más ejercicio que las personas que viven en el extrarradio.

Cada vez las ciudades se están volviendo más compactas, por lo tanto son más accesibles paseando o yendo en bicicleta o patinete, de ahí los estudios que indican que las personas que viven en los centros urbanos padecen menos obesidad que los que viven en el extrarradio, ya que estos últimos tienen la necesidad de coger el coche para todo.

En muchas ocasiones los estudios han demostrado que las personas con más y mejores lazos sociales suelen tener una mejor salud. Vivir en el centro de la ciudad significa tener todo al alcance de la mano, además de estar cerca de la familia y de los amigos.

Actualmente se están dando grandes facilidades para vivir en el centro de la ciudad. Las calles son mucho más amables, hay más zonas verdes, bancos donde sentarse y disfrutar con la familia, parques, proximidad a las tiendas, cines, teatros, restaurantes… y en muchas ocasiones a los trabajos.

Por otro lado, son los ayuntamientos los que se están encargando de resolver los antiguos problemas urbanos como la masificación de personas, el deterioro de las ciudades, la ausencia de las zonas verdes, el tráfico de coches en el centro, la contaminación

Todos estos movimientos tiene algo en común, dar prioridad a lo peatones.

Y tú, ¿vivirías en el centro de la ciudad? ¡Nosotros sí! ¿Quieres conocer nuestro nuevo edificio en el centro?